La Pasión según San Mateo (2003)


En un momento de inspirado aburrimiento, nuestro exégeta revelación Haddock dio a luz a esta relectura irreverente de la Pasión de Nuestro Señor, cargada de gran dramatismo y probablemente más verosimilitud que los cuatro evangelios canónicos juntos. Ya quisiera Mel Gibson...

5 de mayo de 2007


I

Chus entra triunfante y exultante de felicidad en Jerusalén, aclamado por la multitud.


II

A continuación, se dedica a expulsar a ostia limpia a los mercaderes que mancillan el templo de su padre.


III

Chus sabe que va a morir, pero esta angustiosa certidumbre no le impide irse de cañas por última vez con sus discípulos en la Última Cena, y tomarse un buen plato de bravas en alguna tasca cañí de la gran ciudad.


IV

Nuestro amigo no consigue eludir la cruz, y debe transportarla a lomos por todo Jerusalén. Por el camino, como es natural, no tiene humanamente más remedio que blasfemar, episodio que no recoge ninguno de los cuatro evangelistas, pero que nuestro Haddock ha logrado reconstruir.


V

Chus agoniza y muere en la cruz, boceto renacentista que inspiró sendos cuadros de Velázquez y Goya muy apreciados a posteriori.

FIN






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